El trabajo en hostelería no siempre está desempeñado por profesionales, siempre ha sido un trabajo al que se recurre mientras estudias o para sacarte un dinerillo extra.
Las políticas de contratación actuales de algunas empresas priman la juventud y disponibilidad (además de la aceptación de sueldos bajos) a la profesionalidad en el sector, sobretodo en puestos sin responsabilidades.
Este tipo de empleados a veces son difíciles de motivar, no es fácil esforzarse por algo en lo que no te interesa progresar, no te gusta y encima te pagan poco.
Trabajar en hostelería, en concreto en cocina puede enseñar algunas habilidades que son útiles en cualquier sector e incluso en el día a día personal.
En este vídeo, Juan destaca tres:
